La sandía es muy refrescante, sobre todo cuando hace calor. Además, esta jugosa fruta tiene numerosos beneficios para la salud. La sandía contiene muchos antioxidantes, así como vitaminas A y C. Estas vitaminas son útiles para el crecimiento, la reparación y el desarrollo de los tejidos de todo el cuerpo. Los nutrientes de la sandía pueden mejorar funciones corporales como la formación de colágeno y cartílago, la absorción de nutrientes como el hierro y la formación de huesos y dientes fuertes.
La sandía también es rica en aminoácidos que ayudan a que la sangre circule por todo el cuerpo. Estos aminoácidos, en particular la citrulina, pueden ayudar a reducir la presión arterial. La sandía también puede reducir la inflamación y el estrés oxidativo. Esto se debe a la presencia de antioxidantes, licopeno y vitamina C, que trabajan juntos para ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo.
Además, la sandía te ayuda a mantenerte hidratado, ¡incluso lleva "agua" en el nombre!
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