Comer sano sin salirse del presupuesto
El paciente primero
15 de febrero de 2022
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Todos sabemos que las frutas, verduras y carnes frescas son las opciones más saludables a la hora de comer. Sin embargo, estos alimentos nutritivos pueden ser más caros que sus equivalentes congelados, enlatados o de comida rápida. Para algunos, el precio es una preocupación mayor que el valor nutricional de los alimentos, lo que les lleva a llenar sus carros de la compra con opciones menos saludables.
Dado que el tamaño y las porciones de los productos difieren de una caja a otra, puede que le resulte difícil determinar cuál es realmente la mejor opción por su dinero. Un consejo es comparar el "precio unitario" que suele figurar en la etiqueta de precios de la estantería. El "precio por unidad" desglosa el precio por medida para que puedas comparar el precio por onza de los productos enlatados y congelados. Todo es cuestión de estrategia.
Además de comprar por "precio unitario", una de las mejores estrategias para comer sano en casa es utilizar "las 3 P":
- Planifica: Antes de ir a la compra, siéntate a planificar las comidas y tentempiés de la semana con un presupuesto establecido. Una buena forma de evitar comprar demasiados productos perecederos es saber qué ingredientes necesitas y qué platos vas a preparar. Con el plan en la mano, también puedes echar un vistazo a los folletos de rebajas locales para decidir en qué tiendas comprar qué ingredientes. Recuerda incluir las sobras en la planificación, ya que puede que no necesites preparar comida al día siguiente de una comida copiosa.
- Compra: Si es posible, vaya solo al supermercado cuando no tenga hambre ni prisa para evitar compras impulsivas. Recuerde que las tallas precocinadas y las frutas o verduras precortadas suelen costar más, así que aunque la alternativa pueda llevar más tiempo de preparación, el ahorro suma. Las verduras frescas son más caras cuando no son de temporada, así que busque alternativas bajas en sodio en el pasillo de las conservas. Las judías, las zanahorias, las verduras de hoja verde, las patatas, las manzanas y los plátanos son buenos productos de bajo coste disponibles todo el año.
- Prepara: Precocinar comidas más grandes con antelación es una gran manera de preparar platos saludables para comer cuando tienes prisa o estás cansado de un largo día de trabajo. Incluso puedes repartir la comida preparando porciones más grandes y congelando recipientes del tamaño de una comida para utilizarlos más tarde. Sé creativo con la fruta y la verdura y utilízalas de distintas formas durante la semana para evitar quemarte con las comidas caseras.
Así que, ¡pruébalo! Con un poco de estrategia, planificación y estos consejos, ¡tú también podrás comer sano sin salirte del presupuesto!